Vigilancia de la salud

La vigilancia de la salud es un instrumento de la medicina del trabajo que permite identificar los riesgos para la salud de los trabajadores en sus dos dimensiones:

  • la individual: detección precoz de enfermedades, trabajadores susceptibles, adaptación a la tarea.
  • la colectiva: diagnóstico de la situación y detección de nuevos riesgos.

Esta técnica consiste en la recogida de datos acerca de un problema específico de salud de forma ordenada y sistemática para su posterior análisis, interpretación y utilización en la planificación, implantación y evaluación de programas de salud.

Características de la vigilancia de la salud

La vigilancia de la salud del personal al servicio de una empresa está regulada en el artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Según este artículo, sus características son las siguientes:

  • Garantizada por el empresario.
  • Específica, según el riesgo.
  • Voluntariedad condicionada.
  • Confidencialidad asegurada.
  • Contenido, según criterios del Ministerio de Sanidad.
  • Documentación de los resultados y de las conclusiones.
  • Gratuidad total.
  • Evaluación de la actividad.

Metodología de la vigilancia de la salud

La vigilancia de la salud no es un instrumento aislado de prevención, sino que forma parte del Plan de Prevención global y, por tanto, debe recibir y facilitar información a los otros programas que constituyen este plan (Seguridad, Higiene, Ergonomía/Psicosociología).

Para elaborar el programa propio de la vigilancia de la salud, hay que seguir las siguientes fases:

  • Determinación de los objetivos, tanto individuales como colectivos.
  • Determinación de las actividades que llevará a cabo el programa de vigilancia de la salud.
  • Designar el personal para realizarlo.
  • Elaboración de conclusiones y recomendaciones.

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